Tengo un amigo cuya idea de ayudar a superar una ruptura está un poco desfasada con respecto a la de la gente normal. Me dijo que un dia teníamos que quedar a tomar cañas, y a lo tonto me engañó para ir a uno de esos bares de señoras que fuman.
Yo no estaba muy al tando de donde me metía, pues la zona de callao es muy caótica, y no sabes si vas vienes...total que yo estaba hablándole de mis cosas y él me iba llevando al local en cuestión.
Una vez allí, ya percatándome de lo que había, no protesté. Conozco a mi amigo, seguramente él quería ir, y punto. Yo estaba contándole mi experiencia en el camino con Pau, y mi cara expresaba tal vehemencia que las putas no se atrevían a interrumpirnos. Él, por el contrario, no daba mucho crédito a lo que yo decía, y la vista se le iba detrás de todas las mujeres. Y ahí estábamos los dos, disertando de cuestiones transcendentales con una copa de 12 euros en la mano, cuando de pronto se acercan dos señoritas. Cada una se puso con uno de nosotros. A mí me tocó una búlgara, aunque yo supongo que era rumana.
Lo cierto es que cuando mi amigo se emocionó con el tema y se empeñó en ir abajo a tomar algo con las señoritas, por lo cual yo acabé con la mía charlando en un apartado y él con la suya.
Lo cierto es que desde que Pau me dijo aquello de que yo era un limpiador energético, y que atraía a la gente desgraciada porque ellos sentían que a mi lado absorvían energía y se curaban, yo estaba más atento a ciertas señales. Efectivamente, creo que soy una de esas personas a las que la gente cuenta sus problemas. Recurren a mí, sin necesidad de pedir consejo (no se si soy buen consejero). Yo simplemente, escucho. Y la gente debe sentirse cómoda porque me busca. Siempre fui el amigo de tomar café al que las chicas no hacían ni caso. Siempre me sabía los problemas de la gente porque todos me los contaban. Siempre he sido muy discreto y creo que eso la gente lo ha valorado.
Conclusión: la noche no acabó en tragedia. La noche acabó con la puta contándome toda su vida, sus miserias, lo frustrada que se sentía siendo extranjera en una ciudad como Madrid, con la crisis, sus problemas de salud... total. Que hasta las putas recurren a mí como amigo de tomar café. Cuando ella quería que entráramos a una habitació a dar un paso más en nuestra corta pero intensa relación, desistí. En ningún momento se me pasó por la cabeza hacer nada en ese sitio con nadie, pero la conversación que tuve con ella me convenció del todo.
Y así, hablé con la puta para decirle que no renunciara a sus sueños. Que luchara por ellos, pero que no desperdiciara su vida por ellos. Los sueños no deben confundirse con caprichos, no son estáticos. Sólo son balizas que marcan nuestro camino, pero al final el camino lo marcamos nosotros. Por eso con fe se consigue todo. Tal como decía el libro de "las 9 revelaciones", cuando quieres algo haces lo posible porque se produzcan las casualidades necesarias para que ocurra. Y ocurre. Esta chica, había perdido la fe, o nunca la había tenido. Cuando salimos (mi amigo decidió salir porque de pronto le entraron remordimientos de engañar a su novia), mi nueva amiga se despidió de mi llorando, pidiéndome que volviera, a pesar d eno haberme gastado un duro en ella. Sin embargo, yo salí mentalizado de no dar más energía innecesariamente a nadie. Ahora toda la energía que tengo es para mí.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
Primera ruta de senderismo
Después del camino me levantaba todas las mañanas con el cuerpo pidiendo coger la mochila y salir a caminar. Así que me apunté a un grupo de senderismo. Quizás estoy empezando a tener demasiados hobbies en mi nueva vida, lo cual me puede costar dinero, que en mi situación actual no es lo mejor. Pero creo que mientras oriento mi vida tengo que hacer estas cosas. Ya habrá tiempo de recluirse en casa para ahorrar. La salud mental es lo primero.
Hice una ruta de Valdemaqueda a Robledo de Chavela. En principio era fácil, pero la ruta "oficial" resultó estar vallada, así que el grupo se vió abocado a escalar la montaña como cabras. Algo un poco incómodo para los que no estaban acostumbrados. Afortunadamente mi cuerpo venía bastante entrenado del Camino de Santiago.
Paisajes bonitos, y un nuevo filón gastronómico descubierto: Anca Nino en Valdemorillo. Muy recomendable para ir con los amigotes a ponerse hasta arriba de carne y cerveza.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Las siete normas de Paracelso

Comparto con vosotros unas reglas muy básicas para sentirse bien. Las dictó Paracelso. Fue un médico alemán muy famoso que en su tiempo estuvo perseguido por sus teorías heréticas en contra de la medicina tradicional. Hoy muchos de sus logros se han incorporado a la medicina actual, y además le consideran el padre de la homeopatía. Fue un hombre muy místico, y enunció siete reglas que nos ayudarían a estar bien con nosotros mismos. Defiende que no es posible ser feliz si no se siguen. Nada se pierde por intentar aplicarlas durante un tiempo a ver si funcionan, sobre todo a la hora de tomar decisiones acerca de nuestra vida personal :) Espero que os sean útiles.
LAS SIETE REGLAS DE PARACELSO
1º Lo primero es mejorar la salud. Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un habito que debes a tu propia dignidad.
2º Desterrar absolutamente de tu ánimo, por mas motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.
Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe.
3º Haz todo el bien posible. Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo.
4º Hay que olvidar toda ofensa, mas aun: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo. Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablara así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en si, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para manifestarse, la carne flaca.
5º Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada. Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiara en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimon de que habla Sócrates.
6º Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales. Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.
7º Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el DIA mañana. Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños. Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte. El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo. El miedo y desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre. Si estudias atentamente a las personas de buena suerte, veras que intuitivamente, observan gran parte de las reglas que anteceden. Muchas de las que allegan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte, la riqueza no es sinónimo de dicha; Puede ser uno de los factores que a ella conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la dicha más duradera solo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impera el antiguo Satán de la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo. Jamás te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la vanidad. La humildad te sustraerá fuerzas y la vanidad es tan nociva, que es como si dijéramos: pecado mortal contra el Espíritu Santo.
Volví del Camino: misión cumplida

Pues como algunos recordaréis, hace apenas dos o tres semanas yo andaba por aquí llorando.
No soy religioso ni nada, pero lo cierto es que me atraía la idea de hacer un viaje yo sólo, tener tiempo para encontrarme conmigo mismo, ponerme a prueba, y de paso conocer gente. Y todas mis expectativas se han cumplido con creces. Tras 350 km recorridos, tengo muchos nuevos amigos, algunos de los cuales intuyo que conservaré durante bastante tiempo. He pensado y hablado con mucha gente acerca de mí y mi futuro. Y lo que más me ha sorprendido, la cantidad de gente en mi situación que toma la decisión de hacer este camino, y que curiosamente era la que mejor se lo pasaba. A la primera noche ya estaba con un grupo de 5 o 6 personas solitarias algunas de las cuales me acompañarían hasta el final. Y lo más importante, experimenté una cosa en la que yo no creía mucho y que todo el mundo decía que sentiría: la magia del camino. Si seguís leyendo entenderéis por qué suelto este rollo.
Una de las cosas más impresionantes me ocurrieron al final de la primera semana. Ese dia estaba un poco más bajo de lo normal y les dije a mis acompañantes que quería andar solo para pensar en mis cosas. El camino es así. A mitad de mi etapa sentí un crujido en el pie tras el cual noté un dolor muy fuerte que me impedía dar un solo paso. En ese momento, me dije a mi mismo que ya me tocaba volver, que eso parecía grave, y que mi viaje se terminaba antes de lo previsto. Lloré amargamente pensando que otra vez volvía a la triste realidad de mi ciudad gris y solitaria.
Como pude, fui cojeando a la carretera más próxima, y me puse a hacer autostop. El dolor era insoportable cada vez que intentaba siquiera apoyar el pie. Al final, un coche me llevó al albergue más próximo. Allí hablé con el hospitalero para darme la oportunidad de alojarme una noche más y me iría a casa al día siguiente. El hospitalero miró mi pie y me dijo que tenía que ir inmediatamente a un centro médico después de comer. Así lo decidí.
Mientras esperaba para comer se acercó a mí un anciano de 70 años. Era atlético, tenía el pelo blanco, muy moreno de piel por la cantidad de horas que había pasado al sol, y parecía uno de esos peregrinos vocacionales que se han recorrido el camino cientos de veces. Me dijo que si podía hablar conmigo a solas. Accedí extrañado y me comentó lo siguiente:
- He estado escuchando tu conversación con el hospitalero. Por tu cara veo que estás decepcionado porque no quieres que aquí acabe tu camino. Si estoy en lo cierto, y quieres seguir tu camino, yo te propongo algo que no te darán esos médicos que te van a ver esta tarde. Sin inyecciones, pastillas ni cosas raras. Lo que te propongo es un acto de fe, y si lo que te propongo no te funciona, simplemente vete al médico, que te drogue con antiinflamatorios y mañana te vas a casa. ¿Qué puedes perder?
Lo cierto es que al escuchar esto lo primero que pensé fue: otro bollao más. Pero parecía inofensivo, y la situación prometía ser divertida, así que accedí. Me llevó a un apartado del albergue donde estaríamos más solos y me dijo:
- Es posible que ahora no creas en nada, pero te pido que te tomes en serio todo lo que te digo al menos hasta que termine. Todo se resume en lo siguiente: ¿Quieres continuar tu camino?
- Por supuesto.
- ¿Quieres curarte?
- Claro.
En ese momento me dio la vuelta, y me dijo que lo primero era reparar el origen del problema: él veía que era una contractura en mi espalda, y me la masajeo con una crema que él llamaba "piel de serpiente". Después comprobaría por internet que se trataba de un antiinflamatorio natural. Acto seguido, desnudó mi pie, y puso sus manos durante unos minutos sobre él mientras cerraba los ojos. Notaba sus manos ardiendo. Él decía que estaba dejando fluir energía de su cuerpo al mío. Me dijo que pensase únicamente en lo que quería en mi objetivo: seguir caminando. Como no me costaba nada tener un poco de fe, decidí tomármelo en serio y seguí sus instrucciones.
Cuando terminó, me dijo que iba a limpiarme de energía negativa; estuvo unos segundos sacudiéndome por todo el cuerpo y acto seguido poniéndome sus manos sobre la cabeza. Después me dijo que me levantase.....y que le dijera qué sentía.
El dolor se había reducido mucho. Todavía sentía molestias, pero ya podía andar. Le dije que me iba a comprar una tobillera y que me pondría hielo y el me dijo: si tienes fe, no necesitarás nada de eso. El cuerpo no necesita nada externo para repararse a sí mismo. Símplemente intenta andar de forma normal, y el dolor irá desapareciendo. Pero debes perder el miedo y tener fe en que mañana andarás otra etapa. Y como pago a las esperanzas que me había dado, decidí seguir su consejo.
A la mañana siguiente no sentía nada, salvo alguna molestia puntual. En dos días estaba completamente curado. Y creo que hasta anduve más ágil que antes.
Lo cierto es que este personaje me impactó muchísimo, y no sólo por esta anécdota. Hizo muchas más cosas que me alucinaron y que no tengo espacio aquí para contar. Pero lo que quiero decir es que por encima de todo parecía sabio, era carismático, hacía cosas que yo no comprendía, así que le dije si podría continuar caminando con él un par de días hasta que me notara totalmente recuperado. Él me dijo que si yo iba con él es porque yo quería, porque en el fondo sabía que ya estaba curado. En cualquier caso aceptó.
A partir de ese dia compartí cuatro etapas con este hombre. En esas cuatro etapas me introdujo brevemente a su filosofía de vida. Me enseñó como funcionan los flujos de energía que mueven el espíritu de las personas. Sí, esos en los que no creemos los que tenemos un título de ingeniero. También me introdujo en eso de los estados superiores de conciencia, estados a los que él decía ser capaz de llegar gracias a años de estudio y preparación. Me dijo que esos estados de conciencia no son ni más ni menos que eso por lo que lucharon por conseguir personajes como Mahoma, Jesús o Buda. La mala interpretación de la gente que nunca pudo entender a estos personajes dió lugar a las religiones, que como todos sabemos han hecho más daño a este mundo del que han evitado. (Es mi opinión). Incluso tenía la teoría de que Jesús había tenido contacto con la cultura hindú y había aprendido algo parecido a lo que hoy llamamos Reiki. Bueno, yo daba el crédito justito a estas cosas, por supuesto, pero reconozco que el tipo me caía cada vez mejor, y eso provocaba que cada vez fruciera menos el ceño al escuchar estos argumentos.
En estos cuatro dias de conversaciones, tuve tiempo de pedirle consejo acerca de mi vida. Me dijo, antes de que le contara nada, que él detectaba que llevaba mucha carga encima. Él creía que hay personas en este mundo que nos quitan energía. Cuando tenemos un desengaño amoroso, el hecho de pensar tanto en esa persona que se fue no hace otra cosa que darle más energía, la cual por otra parte perdemos nosotros. El hecho de que yo tuviera tanta carga mental y de espíritu, hizo que mi cuerpo enfermase. Me explicó que muchas enfermedades no se deben a causas externas, sino a cargas de energía negativa que tenemos dentro. Un ejemplo es el estrés: estar a disgusto contigo mismo hace que al final sufras físicamente. Es ni más ni menos lo que me había pasado. El camino me había parado porque llevaba mucha carga.
Lo cierto es que después de compartir mucho tiempo con él todo esto hasta parecía tener sentido. Y ahora veo que cosas que a mi me parecían tan raras y absurdas como la santísima trinidad no son en esencia más que las tres partes del ser humano que pregona cualquier filosofía o religión: cuerpo, mente, espíritu. Pero el hecho de que ahora haya decidido introducirme en la filosofía del karma, o a buscar nuevos estados de conciencia no viene al caso. Eso es decisión mia, y lo importante aquí es llegar a la moraleja:
Cuando le pregunté acerca de mi ex-relación amorosa me explicó que el universo no es más que un medio físico en el que están exclavizado el espíritu, y el nexo de unión entre ambos era la mente. De este modo, mientras nosotros creemos vivir en un mundo material, hay otra dimensión por ahí en la que nuestro espíritu no hace más que mover, generar, o gastar energía. De alguna manera, la mente puede condicionar ese intercambio de energía a través de nuestros actos en el mundo material. Por ejemplo, cuando nosotros ayudamos a alguien, no hacemos más que transmitirle algo de energía que le hace sentir bien. Y al revés, cuando decidimos hacer daño a alguien le quitamos energía. Pero he aquí una nueva realidad: el universo es quien realmente gestiona toda la energía, que no puede crearse ni destruirse, sólo transformarse. Ahí es donde entra el complejo concepto del karma.....er.....ME ESTOY ENROLLANDO, y casi es mejor dejar todo esto para que lo investigueis vosotros mismos. Resumo:
La energía positiva que tú repartes, tarde o temprano el universo te la devuelve. De la misma forma que si tu coges energía que no te corresponde, el universo acaba pasando factura. Este universo es un complejo sistema matemáticamente perfecto en el que no existe el azar, sino el flujo de energías de todo tipo.
De este modo, hay que tener en cuenta que una relación amorosa funciona así. Son dos personas que se dan energía mutuamente. Para que eso ocurra, no puede haber manipulaciones, engaños, y este flujo debe ir en ambas direcciones. Cuando se comprende esto, es muy fácil darte cuenta de que tu pareja no es la persona adecuada. De que tú estás dando más energía de la que te corresponde, y eso te está haciendo enfermar. La solución es no pensar nunca en esa persona, cortar el flujo de energía inmediatamente. Es lo que se resume en este blog como el contacto 0. Y sobre todo, fomentar la libertad: evitar manipular, sobornar, chantajear, y todas esas cosas que se suelen hacer en las relaciones insanas, y que no hacen más que mover la energía en la dirección adecuada.
En este viaje he aprendido de mucha gente. Quizás este señor os parezca una especie de loco que me ha metido ideas raras, pero yo creo que estaba en el sitio y en el momento adecuados para que yo me diera cuenta de algo. Y no es el único del que he aprendido. Todos y cada uno de los personajes que me he encontrado dan para escribir un libro, y me han enriquecido. He aprendido que estamos solos en el mundo, que es así como debemos aprender a vivir, para que una vez decidamos compartir nuestra vida con alguien, tengamos claro que el único camino es preservar la independencia y la libertad de cada uno. En el momento en que un miembro de la pareja deja de ser él mismo, o se siente oprimido, algo no funciona. Y si un dia tiene que aparecer esa persona, que espero sea más pronto que tarde, se que lo sabré sin que mi cuerpo, mis condicionamientos, mis miedos o mis absurdas ideas sobre un futuro que no existe todavía me influyan.
Moraleja: Probad a hacer el camino de Santiago. Para mi ha sido la mejor terapia.
viernes, 15 de agosto de 2008
Estaré tres semanas sin escribir
jueves, 31 de julio de 2008
Otra vez de bajón
Cuando terminas tu larga relación con tu ex, tienes dos o tres semanas en las que sales mucho, porque tus amigos se vuelcan en ayudarte, porque quieren animarte, y porque supongo que todos nos apiadamos de una persona que está en esa situación influidos por el miedo a que a nosotros nos pase lo mismo algún dia.
Pero a las tres semanas, los amigos vuelven a estar ocupados, dejan de tener ganas de salir de juerga, y empieza la dura realidad. La de quedarse en casa un sábado porque todo el mundo disfruta más de la compañía de su pareja, porque está de vacaciones o porque tiene planes mejores.
Y entonces empieza de nuevo el bajón, pero cada vez con menos ilusión por salir del agujero...
Es jueves, casi viernes, y aún no tengo un solo plan para el fin de semana.
Pero a las tres semanas, los amigos vuelven a estar ocupados, dejan de tener ganas de salir de juerga, y empieza la dura realidad. La de quedarse en casa un sábado porque todo el mundo disfruta más de la compañía de su pareja, porque está de vacaciones o porque tiene planes mejores.
Y entonces empieza de nuevo el bajón, pero cada vez con menos ilusión por salir del agujero...
Es jueves, casi viernes, y aún no tengo un solo plan para el fin de semana.
domingo, 27 de julio de 2008
Primer viaje de soltero
Aprovechando mi primer puente como "single", me he ido con dos amigos a visitar a otro a Ponferrada. Éste era de Madrid, pero se fue allí por amor. Sin embargo la historia no funcionó, así que se encontró durante una época sólo en una ciudad extraña. Recuerdo que por entonces sus amigos le hicimos una visita porque estuvo bastante deprimido. Finalmente ganó una oposición para trabajar allí, y aquella tierra le empezó a ofrecer una serie de cosas que le hicieron quedarse para siempre. Ahora es muy feliz y posee uno de esos pisos de soltero que sus amigos solemos okupar una vez al año para visitarle, para irnos de juerga como cuando estábamos en la universidad, y para hacer una visita al Prada a Tope.
El viaje ha sido espectacular. Cuando vienes de una ciudad como Madrid, alucinas viendo a la gente con tan poco estrés, dejando pasar la vida lentamente, sin hacer colas, ni empujar, disfrutando de las cosas de verdad, es decir, todo aquello que ofrece la naturaleza. Por otra parte ni que decir tiene que nos hemos bebido toda la ciudad, y hemos disfrutado de la marcha de un gran pueblo situado en pleno camino de Santiago, y por tanto con gran riqueza cultural y humana.
A destacar: los preciosos ojos de Yoli, una dulce ponferradina que me cautivó, y con la que pude tener más que palabras si no hubiera sido porque mi torpeza y mi depresión nublaron mi instinto animal. Quizás hasta se enfadó un poco, porque no debió comprender que tras nuestras largas conversaciones, miradas, roces furtivos y otros bailes típicos de apareamiento, no rematara una faena que estaba cantada por los allí presentes, ni siquiera con un beso. No he querido darle vueltas, quizás no era el momento. Reconozco que a veces una chica me parece tan bella por dentro que decido considerar sucio usarla exclusivamente para mi satisfacción sexual. Quizás en otro momento habría luchado por ella contra viento y marea, porque era una de esas personas con las que notas una cierta conexión. Como si la conocieras toda la vida. Y era muy injusto darle sólo un trozo de mi corazón. Se lo merecía todo, y espero que algún día se lo pueda ofrecer. Aunque tiene pinta de que no la volveré a ver jamás.
Ha habido más mujeres en este periplo, pero nada destacable. Me hubiera gustado una ración de sexo con alguna ponferradina, pero no ha sido posible. Quizás con algunos kilos menos y un cierto cambio de imagen pueda mejorar el panorama...
Hoy hemos vuelto en el coche que yo conducía, y algo raro me ha pasado. Un tremendo sentimiento de desazón me ha invadido. Se ha juntado la resaca, la tristeza de volver de un viaje, con la visión de la soledad que me iba a encontrar en Madrid. He roto a llorar en el coche. Nadie me vió, porque dormían la mona. Después he llegado a casa, cada uno a vuelto a su vida, y yo he quedado llorando solo en mi habitación, mojando este teclado desde el que escribo.
La vida vuelve a ser una mierda.
El viaje ha sido espectacular. Cuando vienes de una ciudad como Madrid, alucinas viendo a la gente con tan poco estrés, dejando pasar la vida lentamente, sin hacer colas, ni empujar, disfrutando de las cosas de verdad, es decir, todo aquello que ofrece la naturaleza. Por otra parte ni que decir tiene que nos hemos bebido toda la ciudad, y hemos disfrutado de la marcha de un gran pueblo situado en pleno camino de Santiago, y por tanto con gran riqueza cultural y humana.
A destacar: los preciosos ojos de Yoli, una dulce ponferradina que me cautivó, y con la que pude tener más que palabras si no hubiera sido porque mi torpeza y mi depresión nublaron mi instinto animal. Quizás hasta se enfadó un poco, porque no debió comprender que tras nuestras largas conversaciones, miradas, roces furtivos y otros bailes típicos de apareamiento, no rematara una faena que estaba cantada por los allí presentes, ni siquiera con un beso. No he querido darle vueltas, quizás no era el momento. Reconozco que a veces una chica me parece tan bella por dentro que decido considerar sucio usarla exclusivamente para mi satisfacción sexual. Quizás en otro momento habría luchado por ella contra viento y marea, porque era una de esas personas con las que notas una cierta conexión. Como si la conocieras toda la vida. Y era muy injusto darle sólo un trozo de mi corazón. Se lo merecía todo, y espero que algún día se lo pueda ofrecer. Aunque tiene pinta de que no la volveré a ver jamás.
Ha habido más mujeres en este periplo, pero nada destacable. Me hubiera gustado una ración de sexo con alguna ponferradina, pero no ha sido posible. Quizás con algunos kilos menos y un cierto cambio de imagen pueda mejorar el panorama...
Hoy hemos vuelto en el coche que yo conducía, y algo raro me ha pasado. Un tremendo sentimiento de desazón me ha invadido. Se ha juntado la resaca, la tristeza de volver de un viaje, con la visión de la soledad que me iba a encontrar en Madrid. He roto a llorar en el coche. Nadie me vió, porque dormían la mona. Después he llegado a casa, cada uno a vuelto a su vida, y yo he quedado llorando solo en mi habitación, mojando este teclado desde el que escribo.
La vida vuelve a ser una mierda.
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